Las Regulares son sociedades de sacerdotes que hacen votos y se unen con propósitos de ministerio sacerdotal. Las sociedades en las que sacerdotes, o hermanos o hermanas obligados por votos viven en comunidad para llevar a cabo ciertos tipos de servicios, se llaman congregaciones religiosas e incluyen, entre otras, a los pasionistas, redentoristas y Vicentinos. Los Institutos religiosos, como el de los Hermanos de las escuelas Cristianas, suelen estar compuestos por personas no consagradas que hacen votos y se dedican a la docencia. Los miembros de institutos seculares son generalmente laicos que no viven en comunidad ni usan un determinado tipo de vestimenta, sino que hacen promesas de pobreza, castidad y obediencia y llevan una vida corriente dentro de circunstancias convencionales. Las órdenes católicas romanas de monjas o hermanas son generalmente más pequeñas pero más numerosas que las de sus homólogos varones, y se dedican principalmente a la enseñanza. Algunas comunidades monásticas son de clausura, en que los monjes o monjas, dedicados a la vida contemplativa, rara vez salen de su monasterio o convento. En la Iglesia Oriental, donde se inició el monasticismo, las órdenes religiosas no se diferencian como en Occidente, y la mayoría de los religiosos ortodoxos son monásticos.
Tras la Reforma, el monasticismo desapareció en los países protestantes, pero en el siglo XIX la influencia del Movimiento de Oxford originó el restablecimiento de las órdenes religiosas entre los anglicanos (episcopales). Otros pocos grupos protestantes también han establecido órdenes religiosas, entre las cuales el ejemplo moderno más conocido es el de Taize, Francia. Entre las religiones orientales el budismo tiene una fuerte tradición monástica.
